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Feliciano Mejia

FELICIANO MEJÍA HIDALGO
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FELICIANO MEJÍA HIDALGO, de nacionalidad peruano francesa, nacido en Abancay, Perú en 1948.
PUBLICACIONES: POEMAS RACIONALES, premio Juegos Florales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos 1971, Ed. UNMSM, Lima, Perú, 1971. TIRO DE GRACIA, 7 ediciones entre 1979 y 1988, una edición en holandés.[Ed. CIED, Yuyachkani, Amaro, Drukkereij PET]. “Poema en Y, y de cómo la noche asalta a los posibles derrotados”, edición anónima 1979 y Ed. Amaro 1982, Lima, Perú. “Jooorrr’, 1980, Ed. Yuyachkani. “Anillo de algodón”, [poemas para niños] 1981, Ed. Gráfica 30, Lima, Perú. “Pavanas de Vida”, 1982, Ed. Yuyachkani, Lima, Perú. CIRCULO DE FUEGO, 2 ediciones en 1982, Ed. Triunfaremos, Lima, Perú. “El estertor de la Rata”, 1988, Ed. Caravelle, Francia. KANTUTA NEGRA, Ed. Amaro, 1990, Lima, Perú. “Monte Grande”, 1991, Ed. Toulouse, Francia [traducción: Marie Laffranque].“Kantuta Negra - Selección Mínima”, Ed.Amaro, 1992 Lima, Perú. “Montaña Negra”, exposición de poemas con las pinturas del pintor francés Félix Infante, Galería LA NOCHE, Lima, Perú 1993. “El grito de terride”, agosto 1997, Ed. Arteidea, Lima, Perú. “Jooorrr”, 4ta edición, agosto 1997, Ed. Arteidea-Amaro Ediciones, Lima, Perú. “Tangos de Bayard”, selección mínima, 0ctubre 1997, en “La Tortuga Ecuestre” # 150, Lima, Perú, Lima, Perú. “Tango del malvado”, poemafiche, 1998, Ed. Arteidea, Lima, Perú. “Mensajero”, [selección mínima del libro MENSAJERO], en “Haraui” # 123, julio 1999, Lima, Perú. “Es neblina de mi aliento”, exposición en “El Lejano Oeste”, Barranco, octubre de 2000, de 22 collages de Ricardo Quesada, realizados sobre el poema “Jooorrr”, Lima, Perú. EL PAIS DE LOS SUEÑOS [cuentos para niños, 1ra. Ed. 2001, 2da. Ed. 2002, Ed. Norma, Lima, Perú. “Co$3>$3>$3>$3> de Papel”, # 6, Julio- Setiembre 2002, suplemento de la Revista “Co$3>$3>$3>$3> de Papel” # 28, Tacna, Perú. “Náyades de May – Ushín”, suplemento “Bubinzana” de la Revista “Proceso”, Abril - Mayo 2003, Iquitos, Perú. “Jooorrr”, 5ta. Ed., suplemento de la revista “Polémica” # 6. Agosto de 2003, Lima, Perú.
“Kantuta Roja”, Amaro Ediciones, Octubre 2003, Lima, Perú.

OTRAS PUBLICACIONES: “Le Journal des Poètes”, Nro. 7 [traducción del poeta belga Marcel Hennart], Brusela, Bélgica. “Kurpil”, Nro. 6, Guipúzcoa, España. “Insula”, Nros. 332-333, Madrid, España. “Tribaal”, poemas en holandés, 1983. “Caliz Roto” poema afiche en holandés, 1983. ANTOLOGIA DE LA POESIA PERUANA de Alberto Escobar, tomo II, Ed. PEISA. ANTOLOGIA DE LA POESIA PERUANA DEL SIGLO XX de César Toro Montalvo, ED. Mabú, 1978. ANTOLOGIA CURSO DE REALIDAD de Ricardo Falla y Sonia Luz Carrillo, Ed.CONCYTEC, 1992. EL CORAZON DEL FUEGO: HORA ZERO de Manuel Velásquez Rojas, Ed. Universidad Naciona La Cantuta, 1970. ESTOS 13 de José Miguel Oviedo, Ed. Mosca Azul, 1973. “Amaru” Nro. 13. “Aravec” Nro.3.LE LIVRE INMEDIAT DU TEPOTZTLAN de Serge Pey, Ed. Tribu, Toulouse, 1986. “Cuentacuentos”, Revista “Poroporo” # 2, Enero - Abril 2001, Lambayeque. “Munay”, Ed. Grupo Setiembre, # 1, Set. 2002, Abancay. “Postal: El Viejo del Mar del Norte”, Revista “Sieteculebras # 17, Set. 2002, Cuzco. “Jooorrr” [Fragamentos], suplementos “Munanakum” [Amémonos], revista Olandina, Mayo – Agosto 2003. ANTOLGOGIA DE LA POESÍA DE LOS 70, de Paul Guillén, Ed. Perú Lee, Lima, Perú, agosto 2005. YACANA, ANTOLOGÍA POÉTICA/51 POETAS, Fondo Cultural Yacana, setiembre, 2005, Lima, Perú.

Lima, setiembre de 2005.


SELECCION DE POEMAS


CONTRAPUNTO

Para Máximo Damián Huamaní
y su violín de víspera.



PRIMERA: INSIU Y PASACALLE

Afina el filo del frío
con tus dedos de obsidiana.

Los lamentos se pierden en la oscuridad
y arde el cielo:
esponja de gasolina
o melocotón de alegría.

Jala el hilo
del amor.
Jala el hilo del aire
de la muerte, su carnaza.
Jala el ronquido
de los Cerdos
y escúpelo.

Hoy he venido,
sombra al borde de ti,
Hermano de Oro.

A mi lado, carbón
encendido entre los dientes,
cobijados en mi alegría:
* Cariado Lector de Piedra haciendo con sus dedos
de cernícalo una Historia manchada
que deberemos lavar.
* La Antigua Mujer con boa
acogotándole la garganta afónica.
* El Viajante de la Ruta de la Cólera,
con sus fotos azules, husmeando los recodos
del camino bélico,
husmeando los lagos
donde ocultamos la fuerza de la ira.
* La Mujer de Oro colorado, también,
que ríe a mi lado en medio de la guerra
entre la luz y la sombra.

He venido, Gesto de Maíz, para preguntar-
te por el color
de tu nombre
y encontrar contigo el sendero
que conduce al Hogar del Demonio de la vida
que, al fin, de pie, lucha contra este dios
portador de la peste.

El Sapo, el Jaguar y la Serpiente
se carcajean a nuestro lado,
como guardianes y hermanos.



SEGUNDA: APACHIKU CON AWASÑAPASO


Ah, pero si El Hogar eres tú.
Yo, El Hogar.
Y El Diablo eres tú.
Entero, yo, El Demonio.

Mientras,... entrechocan pedreríos
en nuestros corazones
como fieras enjauladas.


SEGUNDA (REPETICIÓN): PASTA Y AGONÍA

¿Por qué el dolor
incuba su herida
aquí en nuestra olla,
en el centro de nuestras camas,
en las encías de nuestros niños,
en la médula de nuestros testículos,
en las fumarolas de nuestros tabacos
y en los lisos labios de nuestras hojas sagradas,
Hermano de Oro?

Toma la pulpa de mi corazón:
Con la punta de tus tijeras
ábrelo, como se abre una sandía,
y lee en sus fibras
el anuncio que vine en nuestras manos
con guantes y callos.

¿ Por qué circula, taponada,
como pus, como mazamorra,
ah, siempre, aún, la mirada de nuestros enemigos ?

Oye mi voz que es Borde del Rayo,
y florea tu mutismo con el crepitar del granizo:
su metralla está anunciando la venida
caudalosa del Río de Sangre
que es ahora una realidad de Fiesta de Sangre.

¿ Por qué tiembla aterrorizado
el Buitre de la lengua sucia
y ojos fulgurantes de plástico,
trayendo sus aviones y lanchas a nuestras fronteras ?

Sigue, nomás, con tu gigante melodía,
Hermano de Oro;
todavía lloverá fuego
y nuestras montañas, aún, enterrarán montañas
de cadáveres queridos,
antes que llegue el Día.
TERCERA: YAWARMAYU

La Madre canta con su voz de alhelí
aires de angustia, júbilo y furia.

La Madre de la Vida canta cantos. Mas,
en medio de la hecatombe del dolor que nos cerca,
la alegría me invade,
marea de peces de candela:
el viento de asco me golpea
y escapa, perro, con su sombra uniformada a cuestas
cuando el fino susurro y algodón de tus cuerdas
me cubre protector como poncho nutricio.

¡ Viva, Hermanos, tu gesto de limón,
que limpia mis heridas endulzando mi corazón
en este mar de fango
que estamos desecando !

Yo te agradezco con una venia, Padre
de los Danzantes del Mundo,
yo te saludo; cargando una roca de hielo
en mis espaldas,
te doy mi homenaje,
por alejar el cascajo de espinas de mis huesos,
por matar en mis venas los novios del gusano
que quisiera eternizar aquí su bulbo y su carroña.

Tú me haces bailar
la cadencia de la agonía, que también es vida,
sobre los muñones de mis codos,
sobre los rosados y brillantes costurones
de los muñones de mis muslos.

Ah, la felicidad de saberte triunfante sobre La Noche,
de saberte que Sigues Siendo,
Hermano Centella de Oro.



CUARTA: LASO Y PAÑESLLO


Viaja la Alegría en su carro de Alfalfa
partiendo los cauterios de la Oscuridad.

Sobre el Cemento
danza (mos),
Sobre el rugir del Canto de los Cerdos
danza (mos),
bajo la Olla de Dientes
danza (mos),
dentro del Hervor de los Muertos
danza (mos).

¡ Uq Wayli ! Hora es de levantarse.

Aparece el sol
por el filo oscuro de cuchillo de la roca.

¡ Uq Wayli ! A levantarse. Es la Hora, Hermanos.

La sementera está despierta.
Preñada, la Sementera grita en medio de sus cien flores
el instante llegado de la época de florecer
y la cosecha.

Corta sin miedo el centro de tus cuerdas:
Danza (mos)
Hermano de Oro.



QUINTA: TAPADILLO Y KACHARPARI


Como a pulgas de la sarna
botamos a las penas.

Las aguas de este Río
de Sangre, se las lleva.

Sépaslo o no,
lo quieras, o contra tu voluntad
de zorro, eres parte de nuestro sol.

Afuera, tras estas puertas,
tras estas aldabas
de cinco cientos de años,
gime la muerte, sucia;
y aquí, entre tu melodía y nuestra Danza,
un ramillete de vida se encabrita
naciendo y renaciendo.







PRESEAS

En la llanura de tu cuerpo se abisma la garra
del encabritado sopor de mi sed que holla tu oasis
en las riberas
de tu sexo de playa atardecida,
de tu sexo de muérdago,
de tu sexo de alegoría caprina ,
tu sexo de pleamar de agua salobre,
de tu sexo de mugido de bóvido encenagado,
de tu sexo de grito de mandril,
de tu sexo de átomo y de fuego de artificio,
de tu sexo de borde de tumba,
de tu sexo de gramínea,
de tu sexo de resollar y sudor de caimanes,
de tu sexo de oscuro cielo invernal,
de tu sexo de chirrido,
de tu sexo de ergástula y palpitar de géiser,
de tu sexo de ala de cuervo,
de tu sexo de tintinear de tiroriros,
de tu sexo de paso acompasado de pantera,
de tu sexo de humus y fumarola,
de tu sexo de chisporrotear de lava,
de tu sexo de metal y hielo,
de tu sexo de imitación de la curvatura de la tierra,
de tu sexo de esencia de canela,
de tu sexo de fauce dentada
donde mora esta sombra
que no cesa de gritar
su grito de nonato...


MARIRÍ DE ARCO

Wimba, que tu sombra caiga y no camine sobre mí,
Wimba, árbol de mi corazón,
Wimba, ojos de pajas y sarmientos,
Wimba, sonqoymi, kay puka punchaw, mana nanawachkami,
Wimba, torre del sol y del planeta,
Wimba, los ojos de la Fiera son almendras de pus
y sus dientes podridos
quieren caminar por nuestras pieles, no, Padre,
Wimba, la sangre llegó a la noche para hacerla clarear:
saquemos el fuete de Inkarrí,
Wimba, nuestras lágrimas se hacen diamantes
y los diamantes, balas,
Wimba, devuélveme mi corazón,

AAyaaaauuuu, ayaaauuu…,
Yakaréeee, Inkarríiii!,

Wimba, mis pelos ya encanecen, por fin,
Wimba, desde el fondo de la noche, los ojos de mi amor
miran y remiran las batallas
que damos entre las lupunas,

Wimba, Shussssss, Shusssss; ekaterán, ekaterán,

Wimba, mira el hondo de mi corazón azul,
Wimba, reloj de la laguna,
Wimba, kaypin kachkani, puka runa, mana wañuspa,
llumpay, qatun,
ichaqa Orqo,
makiymi nina:
Qamuniña, Papay, Mamay,
puka sumaq paqñachallay,
kutimuni….. Manam, manam:
Ñuqa kaypi kani, kaypi kani-kaypi kani.
Maypitaq kan, yana uma?
Maypi, aycha uma?
Maypi kan, supay sonqo?
Kuchuy kunkata, llyu qanra-qecha ullatapas, qory wauqeycha Omaguamanta!!
Sumaq puka inti qamusqaniña!!!!
Takiy-takiy, tusuy-tusuy:
Kay punchaw ñuqatapas kanqa.
Wimba, sobre la tierra, una bandera nueva,

Wimba, jarash, jararash,
iyeiiiiieeeé, iyeiiiiiieeeé,

Wimba, sólo tengo mi nombre
y mi pueblo con su kushma o su poncho,
rotos, por ahora, por ahora,
Wimba, dime, ¿dónde vagan las hormigas negras?
Wimba, espalda de lagunas de plata,

agogueeeee, agogueeee,

Wimba, ya viene el sol, ya los truenos lo anuncian,

washsssss, washsssss,
kiwishasha: uyariy muro pilpintucha, jaaassssh
Wimba, mi sangre es dulce y estalla,
Wimba, llegó la vida
por fin.


De: MARIRÍS.
FELICIANO MEJÍA.

MARIRÍ DE MARÚ

Estoy en el centro de la cólera:
Debo odiar hasta la última molécula de mi sombra.

Inflo mis carrillos para hacer silbar más mis pulmones y que crezcan más sin temor mis testículos.

La sed no es sino un paso
hacia el incordio de la fiebre.

No me esperes:
Estoy escupiendo
en el rostro de mi alma;

soy ahora el aullido
híbrido de la fiera y el fauno,
y todo tu dolor cabe en mí
como un puñete
entre los dientes.

Mastico liendres. Si aún no sabes mi nombre
aprende a engurguitarlo.

Veo la cara de los marranos
y sus miradas me apestan.

Un frío sudor
de sol maltrecho
entra en mis tendones.

Aprende a verme como soy:
Un felino transido de hambre
masticando su corazón.

Tú tienes ácida
la luminosidad de tus axilas;
yo sólo mis colmillos de jaguar
y un bostezo de hierba ensangrentada.

Si vienes a mí, debes ser mi perra,
pues he vuelto a ser cuadrúpedo.

Pero puedo amar.
Puedo amarte.
Puedo aún llenar tu vientre
de dos niños lobos blancos,
de dos lobeznos de mirada atigrada
que laman tus pezones
y babeen de felicidad
cuando respires a mi costado.

Hoy que arden mis insomnios
y estallan como tiroriros de diamantes:
aprieta tu vientre, más,
y cramponados como dos arácnidos,
dos cangrejos trenzados en sus tenazas,
hagamos que las asperezas de la piel del día
esputen su hollín.

Grita. Grita.
Recuerda que no tenemos para nosotros
más que una sola vida,
ésta, que nos permite ensamblar
tu mucosa y mi orgasmo.
¡Grita! ¡¡Te digo que grites!!!
Abramos los candados
de nuestras insatisfechas amputaciones.
Así, a cada nuevo espasmo,
la bilis que me ahoga
desparecerá.
Siente. Siénteme.
Que tu pupila brille
y rasmille tu vulva
mi corozo y astil:
nada, en este instante, tiene mayor importancia.

Aquí, entre tu sangre y mi labio,
dios es un intruso;
mi verga ondulante
vale más que sus diez mandamientos.
Obscena me parece su idea
y su existencia una burla:
Aquí, dios es un chancro
metido en tus pensamientos.

Déjalo. Deja.
Acomoda tu resuello
al latir de mi arteria.
El mañana respira conmigo.

Debo beber de tus cabellos
pero mis dedos no pueden abarcar
tus redondeles profundos. Y lo intento.
Ven. Aprende a masticar
mis palabras: En tu honor
me arrastro como una lamprea,
buceo en ti; y me hago niño.

Recuerda. Aún unimismados,
sigo en el centro de la cólera!:
Puedo estallar como una granada de fragmentación niquelada.
Y puedo seguir envuelto en la bandera de la rabia.
Tú, ahí, debes ser mi espada
y el cuello que saje.
Yo, aquí, respondo por mí y por mi muerte
impoluta,
y no puedo entregarte entero
otro que yo
completo, con sus callos
y nervio rotos.
Pero también soy un mar
que lavará tus heridas.
Enfrascado en el centro de la nada
soy más entero si puedo verte dormir.

Ya. Quieta. Orgasma,
mi divina ramera
y madre de mi paz aldehída.

Rompe mi molde de súcubo
insomne.
Imagíname caminando bajo la lluvia
con mi cigarrillo mojado:
ésa puede ser la metáfora
de mi minuto sin ti.

Sábelo. Mi carencia de ti
se compara al dolor agudo
del vientre del opiómano
al despertar en su cucheta sucia.
Su temblor de serpiente electrizada a punto de desmayarse
se parece al instante
en que dejas de besarme.

Huye, por favor, de mí,
porque mi hambre de ti
es insaciable. Huye,
sin mirar a nada, al centro de mi pecho.
Y cobíjate eterna detrás de mi esternón.
Maquiavélica, desde ahí,
despliega tus alas bipolares
y muéstrame el camino
que me conducirá a ti
para siempre.

Me regodeo en la dulzura de mi odio,
si te alejas.

Escupo mis vísceras.
Me viene el calofrío y el síndrome
de mi abstinencia de ti.
Pero siempre te encuentro
y río, así, como un loco
llenos los cabellos de polvo de oro.
Y así escapo
del borde
del labio
de la muerte.

Recuerda. Aún soy un animal eviscerado
que está aprendiendo a tejer
el algodón del perdón.
Recuerda. Aún puedo balancearme
en el borde de la fosa.
Recuerda. Mi cadáver puede oler
a esencias de anémonas azules;
pero sólo sería una piltrafa, un feto
con el dedo entre las encías.
De ti depende que yo arda como una bujía
de aceite dorado y luminiscente.

Para ti yo soy un grito en la noche
que no puede pedir clemencia.
Yo soy un muñón apuntando
el horizonte del alba.

Mi dulce zopilota,
bebe de mi copa la miel
y el acíbar;
sé, también, como yo,
una Bestia
que danza.

[Tingo María, 13-16 de octubre de 2005]



TESOROS DE PIRATA

El Bucanero tiene una alegría magra,
estentórea y gritona, dos hijas
y una hermosa esposa
que ríe y llora y que vuelve a reír
y bebe y se emborracha
de cuando en vez;
y tiene un pelo largo retinto de señora
o Jesucristo -vaya, y escoja Ud.-
un largo párpado roto,
un grueso diente de oro,
una sobada papada de obispo,
diez dedos gordos como puros morenos,
un collar de platino,
un pecho de gorila,
una agreste voz de niño
donde se acurruca su ternura de felpa,
un corazón enternecido del tamaño de un amanecer de Nebraska,
una mejilla partida de un hachazo,
recuerdo veloz de una noche de alcohol y marihuana
por los prados ventosos de Coalinga,
un auto azul turquesa del tamaño de un burro
o de un carretón de transporte de coles,
una barriga señorial y respetuosa,
una casa alquilada, precaria, cariñosa,
caliente y fría, según el temporal;
y su grito de guerra que es antorcha y es médula
en su peregrinar.

Y con esos tesoros
comienza a construir
una muralla que no tiene por dónde terminar.